El siguiente informe tiene como objetivo establecer la relación entre la
aparición de la web 2.0 y el activismo de los movimientos sociales,
concretamente analizando la situación actual de Colombia, atravesada por
ideales libertarios y colaborativos, pero también contradicha por el
ciber-control y la individualización.
Contexto
En un mayo donde la noticia diaria estaba marcada por la pandemia de la covid-19, distintas eran las noticias en un no tan lejano país al norte de nuestro continente. Colombia se encontraba, y aún se encuentra, marcada por fuertes movilizaciones sociales contra la reforma tributaria que quiso imponer el presidente Iván Duque
Desde el 28 de abril, cuando comenzó la rebelión popular o Paro Nacional, las imágenes de la represión estatal ordenada por el presidente derechista Iván Duque, recorrieron el mundo una y otra vez. Esta represión derivó en numerosas denuncias por violaciones a los derechos humanos y el asesinato de decenas de manifestantes.
Sin embargo, también lxs manifestantes denunciaron una aparentemente
nueva forma de dominación y control: la censura de parte de las redes sociales.
"En Colombia nos están censurando" fue el hashtag que se viralizó el
pasado 6 de mayo.
❗EN COLOMBIA NOS ESTÁN CENSURANDO❗
— Gladys Marena @ alessana (@GladysMarena) May 6, 2021
LAS REDES SOCIALES BORRAN VIDEOS DE LO QUE PASA, EN ALGUNOS SECTORES LA SEÑAL DE COMUNICACIÓN FALLA DURANTE LAS MANIFESTACIONES#ParoNacional6M pic.twitter.com/ds3oJkCI4y
Usuarixs de las distintas redes sociales como Facebook e Instagram
denunciaron que sus imágenes, videos y publicaciones fueron eliminadas de las
redes sociales. Algunas historias que referían al paro nacional y a las
protestas que utilizaban los hashtags relacionados a la rebelión, fueron
eliminadas antes de que se vencieran las 24 hs. de circulación, y en algunos
casos aparecían en blanco. En otros casos, los usuarios no podían comentar
en Facebook. También se registraron bloqueos al acceso a internet y de
telefonía móvil. Ésta información fue confirmada por Netblocks, una ONG que
hace seguimiento de las redes para monitorear la libertad de acceso al
Internet.
Desarrollo
Siguiendo a Crucianelli, la web 2.0 reconfiguró los
límites entre productores y consumidores estableciendo la noción de
prosumidores, y ambos procesos están alimentados por un ecosistema de
herramientas, redes y plataformas digitales en constante evolución que han
modificado las formas en que producimos contenidos y, sobre todo, los modos en
que las audiencias acceden a ellos.
En el caso de Colombia, lxs propixs ciudadanxs que están en las
calles son los que se encargan de registrar en la web los hechos y acciones que
el gobierno toma contra ellxs. Son lo que Castells (2001) denomina “movimientos
sociales”, los cuales no buscan tomar el poder, sino realizar cambios en las
categorías culturales con las que la sociedad se piensa, y las luchas que
encabezan ya no son luchas de clase, sino que son luchas por los derechos
humanos, en defensa de la dignidad.
Para Castells (2012), Internet en lugar de alienar a las mentes
las desaliena, y se ha convertido en un “sistema de comunicación libre e
interactivo que agrupa a la gente”. Siguiendo
con esta idea, las grandes corporaciones, como Facebook, favorecen la libre
circulación de la información, no favorecen la vigilancia de las redes, pero
tampoco se resisten: si se ven presionados entregan los datos de sus usuarios. En
este sentido, lo que pasó en Colombia es una clara toma de posición de las
redes sociales en favor del gobierno. Por su parte, en la misma línea de
pensamiento, Lanier afirma que las redes sociales no quieren que lxs individuxs
tengan dignidad económica y hacen imposible la política.
Entonces, ¿Esa libertad de gestionar un medio público sin
editores, el interés activo y la solidaridad hacia las causas sociales y la
promoción de los derechos, como esboza Orihuela (2006), ya no existe en la red?
Dar una respuesta es complejo y contradictorio, como lo es la propia red.
Según Mattelart (2007), las nuevas tecnologías de la información y
de la comunicación tienen doble cara, la del control y la de la disciplina, ya
que permiten innovar y, a la vez, modernizar procedimientos y protocolos
antiguos, adaptándolos a una sociedad de ahora en más aprehendida “móvil”. Sin
embargo, no todo es negativo, y si bien no se puede negar que el poder y el
control en Internet existen, tomando a Castells (2012) como referencia, también
debemos afirmar que existe un contrapoder: la sociedad siempre ha encontrado
maneras de enfrentar las barreras de la hiperseguridad, y continúa reclamando
por sus derechos.
“La autocomunicación de masas se basa en una comunicación
horizontal e interactiva que, en gran medida, los gobiernos tienen dificultad
para controlar”. (Castells, 2012, p.). Si es cierto que el gobierno ha censurado
y censura cuentas y personalidades en Colombia, pero ¿Podrá censurarlxs a
todxs? Mediante la producción de mensajes autónomos, y el desarrollo de redes libres
de comunicación horizontal, los ciudadanos pueden inventar nuevos programas
para sus vidas. No todo está dado, sino que la historia es siempre una
construcción que depende de lxs actores involucradxs.
Conclusión
La aparición de la web 2.0 marcó un antes y un después en la forma
en la que la sociedad se comunica. Los medios de comunicación tradicionales ya
no concentran todo el poder y ahora lxs ciudadanxs pueden sentirse libres de
registrar todo aquello que merezca la pena ser capturado y difundido. Y si bien
Internet es un espacio controlado, siempre existe un margen, un contrapoder que
tiene como fin transformar a la sociedad por una más transparente y
democrática, donde el pueblo pueda despertar y ejercer sus derechos plenos.
Los movimientos sociales son importantes, porque surgieron a
partir de la web 2.0 y nos enseñan que se debe luchas por las causas justas,
son necesarios para dsestabilizar el orden y evitar las tiranías.
Bibliografía
Crucianelli, S. (2009). Herramientas
Digitales para Periodistas. Ed. Knight Center para el Periodismo en las
Américas
Castells, M. (2001). La galaxia de
Internet. Barcelona Plaza & Janés, 2001.
Castells, M. (2012). Redes indignación
y esperanza. Los movimientos sociales en la era de Internet. Editorial
Alianza. Cap. Obertura: conectar las mentes, crear significado, contestar el
poder.
Mattelart, A. y Castro. (2007). « Sociedad del conocimiento, sociedad de
la información, sociedad de control - Entrevista con Armand Mattelart », Cultures & Conflits, mis en ligne le
15 novembre 2007. URL : http://journals.openedition.org/conflits/2682
Orihuela, (2006). La revolución de
los blogs.

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